Foro Ejercicio 5
Después de leer el texto de Ackoff “Sistemas que buscan un ideal” responder lo siguiente:
1.- En qué consiste el conflicto o enredo entre los sistemas de ética (o máximas vitales) que prevalece en nuestra sociedad.
2.- ¿Cómo puede representarse dicho conflicto como parte de un sistema? ¿qué se le ocurre?
3.- Cómo puede la propuesta de Ackoff servir para disolver o replantear dicho conflicto.
Poner sus respuestas en comentarios aqui abajo….

1. En qué consiste el conflicto o enredo entre los sistemas de ética (o máximas vitales) que prevalece en nuestra sociedad.
Principalmente en el relativismo de las autoridades (dioses) que las avalan, los diferentes sistemas culturales, tienen normas distintas, lo que en un lugar puede ser correcto, en otro no. Es decir incluso las máximas categóricas que se fundamentan en la fe son relativas en este mundo diverso.
2.- ¿Cómo puede representarse dicho conflicto como parte de un sistema? ¿qué se le ocurre? No entiendo la pregunta.
Tal vez pueda ser a través del incumplimiento de alguna norma que dicho sistema promueve, (conflicto entre teoría y práctica) se me ocurre la profunda incongruencia e inconsistencia del problema de pederastia en la Iglesia Católica, el adulterio, entre otros; se predica una cosa y se hace otra totalmente opuesta. Esto sería el conflicto dentro del mismo sistema. El conflicto entre sistemas sería más claramente el adulterio, pues en algunas culturas esto está permitido y no tiene la connotación negativa, hay culturas que aceptan la poligamia o poliandria.
3.- Cómo puede la propuesta de Ackoff servir para disolver o replantear dicho conflicto.
Me parece indispensable tomar una postura distinta ante los problemas actuales, el considerar que necesitamos ver la situación de una manera abierta, inclusiva creo que ya no puede dejarse de lado en ningún problema; la capacidad de imaginar y crear nuevas soluciones despojándose de prejuicios, es otro punto que ayuda a resolver. La metodología siempre ayuda a acomodar los procesos, a dar mayor orden a las ideas y eso, aunque no es fácil, sí pudiera apoyar al enlace entre la teoría y la práctica. Las cuatro opciones (Resolver, Absolver, Solucionar, Disolver) que propone para abordar las diferentes problemáticas aclaran la visión de lo que habría que “atacar en una problemática” dependiendo de cada situación.
Gracias.
Mira. Los ejemplos que anotas en 2 y 3 son buenos. Pero el asunto de “representar” dentro de un sistema
pide abstraer. el ejemplo de la pederastia no creo que aplique como conflicto de sistema, porque representa una conducta que está condenada dentro del sistema moral cristiano. El asunto corresponde a las paradojas que vimos en Platón y en Kant. Son otra cosa. Problemas donde no es posible actuar bien aunque quieras porque violas criterios normativos de una u otra forma.
¿está claro?
Ya estuve revisando todo el material y me gustaría comentar algo sobre la pregunta 3.
Con relación la problemática de mi tercer ejemplo acerca del estudiante si se le ayuda apapachándolo o exigiéndole y después de leer el material de lectura “más sobre el tema” me gustaría agregar lo siguiente:
Problemática
El estudiante no rinde de manera adecuada por x razón sin embargo el profesor sabe que está haciendo un esfuerzo
El resultado no es aprobatorio de acuerdo a la normatividad oficial
El maestro cumple el imperativo categórico entonces el alumno tendría que ser reprobado.
El maestro no cumple el imperativo por criterio propio, “rompe” la normatividad y aprueba al alumno.
La propuesta de Ackoff podría apoyar a disolver el problema de la siguiente manera:
1. Acercarse con una plática al alumno en la que le muestre un interés por él como persona.
2. Escuchar al alumno y captar sus carencias
3. Llegar a una negociación sobre el rendimiento del siguiente periodo, en la que el alumno quede comprometido a tener un mejor resultado, a través de una carta o simplemente de palabra.
De este modo el maestro está diluyendo una problemática reprobatoria que puede verse como: simplemente como si el alumno no diera el ancho para cubrir ciertos requisitos de acuerdo a cierta normatividad; el maestro abre un espacio de afecto que muchas veces es un motor para los alumnos con este tipo de problemática, el maestro cambia la situación de desmotivación del alumno por haber obtenido una calificación reprobatoria a una situación que puede motivarlo. El maestro cambia la situación común (reprobar) a una situación que demuestra al alumno la flexibilidad de la persona (maestro) sin embargo al mismo tiempo es muy claro el compromiso que el alumno adquiere con esta propuesta.
Tony
Considero que existen dos conflictos primordiales en nuestra sociedad: la interculturalidad, y con ella las diversas visiones del mundo y en el discurso que manejamos ahora, de los ideales. Y en segundo lugar, el relativismo, con el cual los seres humanos, independientemente de los códigos que nos dicten la cultura o el grupo al que pertenecemos, pensamos y actuamos como mejor nos convenga. Ocasionando disgustos entre diversas formas de pensar, no solo por la falta de principios en común, o la falta de tolerancia, sino por el individualismo tan contradictorio que rige nuestro pensamiento en los últimos años.
Quizá el conflicto pueda representarse o ejemplificarse con las contradicciones de la burocracia, cuando muchas veces es más conveniente actuar de inmediato, para resolver un conflicto, sin embargo es necesario pasar por varios filtros y episodios, muchas veces innecesarios, (pues fueron designados para aumentar una plaza o contratar a un hermano) porque saltarlos sería romper la norma, pero si se tratase de algún asunto verdaderamente importante, la opción sería solucionar en seguida.
Ante el conflicto que doy a conocer, que en realidad no sé bien si cumple con el objetivo de la pregunta, la propuesta de Ackoff podría servir en la medida en la que una persona, llevando a cabo un verdadero ejercicio de análisis, pudiese pasar comprender que el objetivo de su acción es un fin en sí mismo, y el realizarlo, fuera de causar problemas por salir de la norma establecida, cumple con un fin más real.
Respondiendo a los comentarios de Toni y de Lola:
Ustedes ya delimitaron correctamente el problema al que nos enfrentamos. Algo que llamamos “incongruencia” puede deberse al intento de conciliar, obedecer o fluctuar entre dos o más sistemas de regulación con pretensiones incompatibles.
A primera vista podemos considerar que una persona es incongruente o inmoral (puede ser cierto) pero con mayor detenimiento podemos descubrir que la persona está atrapada entre demandas de conducta que no puede resolver correctamente y alterna.
Frente a ese problema es que queremos aplicar el diseño idealizado. A ver qué se nos ocurre….
El conflicto que desde la lectura se plantea es el de la busqueda de un sistema etico con una finalidad o bien uno que se basa en el acto de fe, el primero nos da la posibilidad de abrir una linea racional mientras que la segunda la anula.
Esta problemática puesta en lo que prevalece en nuestra sociedad, me parece que pasa por la postura que toma nuestra clase politica, la cual me parece estan lejos de saber o tener una idea clara de lo que es buscar un ideal, me parece que lo unico que buscan es su interes personal y lo unico piensan es la manera de poder hacerse de mas dinero por el tiempo que puedan, no creo que la busqueda de un ideal etico, seria una problematica para nuestra clase politica.
Este concflicto puesto como parte de un sistema, pues creo que nuestro sistema solamente sobrevive, pero no se plantea ideales, objetivos, o al menos no los que necesitamos la gente, y vuelvo a repetir, la clase politica, cierra el sistema para poder mantenerse en sus lugares, lo unico que se priorisa es el beneficio de unos cuantos en detrimento de la mayoria.
Sin lugar a duda la propuesta de Ackoff nos ayudaria a poder entender que no podemos hacer nada ni como individuos o como sociedad sin un ideal, sin buscar trascender, ir mas alla, dejar de lado los resultados inmediatos por el bien mayor, poder resolver nuesros conflictos con una clara idea de lo que queremos.
Llamo tu atención Alejandro sobre las generalizaciones. Hay elementos para decir que las instituciones en México (públicas y privadas) premian la mediocridad en lugar de esforzarse por buscar un ideal.
Creo que la aplicación a las instituciones en México debe preguntarse cómo trascender el mero cumplimiento funcional, en eso somos muy buenos, pero no cumplimos propósitos y menos ideales (y ese es el mérito de traer esta lectura de Ackoff). ¿Cómo podemos cambiar estas lógicas?
La propuesta de Ackoff me parece interesante en el sentido que constituye la aplicación de una epistemología constructivista y un enfoque teórico basado en la complejidad al ámbito de la operación de las organizaciones. En particular, se centra en el proceso de planeación entendido como la forma en que un sistema, a partir de la reflexión sobre sí mismo y sobre su relación con el entorno, puede alcanzar grados de autonomía y control con respecto al comportamiento contingente de la realidad a futuro.
En este sentido, surgen metáforas interesantes con respecto a la toma de decisiones que pueden ser trasladadas al ámbito de los sistemas normativos que operan dentro de la sociedad, llámense moral, derecho, costumbre o religión.
Desde la perspectiva de Ackoff, las decisiones que orientan las operaciones de los sistemas no deben ser consideradas en forma inconexa sino que deben ser comprendidas como elementos interdependientes. Las decisiones se toman en diferentes niveles y en diferentes contextos particulares que, sin embargo, se encuentran vinculados con la forma como el sistema (sea el caso de la organización o la sociedad en general) responde a las demandas del entorno a fin de sobrevivir en él. Una segunda idea importante es que dichas demandas se manifiestan ante cada una de las partes del sistema y ante el sistema en general como problemáticas: cada problemática puede ser descompuesta en problemas particulares pero corriendo el riesgo de perder de vista su complejidad.
Los retos que enfrentan los diferentes sistemas normativos pueden en un momento dado semejarse a este agregado de situaciones problemáticas que les exigen ofrecer directrices y cursos de acción coherentes que permitan alcanzar los fines que cada uno se plantea: el perfeccionamiento de la persona, la preservación del orden social, la convivencia armónica o la búsqueda de la trascendencia.
Los sistemas normativos, entendidos desde este enfoque, deberían ser capaces de generar una reflexión al interior de sí mismos que les permitiera poner a prueba su carácter proporcional con respecto al mundo en el que pretenden intervenir y necesariamente mejorar. Ackoff opone a las concepciones tradicionales de la planeación reactiva y preactiva una planeación interactiva que sea capaz de hacer maleable la propia estructura organizacional para lograr su adaptación a las demandas del entorno, a sabiendas que cada una de las decisiones y acciones que emprende modifica este entorno y le demanda asumir su transformación permanente. En la semántica organizacional de Ackoff, esto se entiende como la tendencia de la organización a alcanzar su estado ideal a partir de la reflexión sobre las limitaciones que presenta su estado presente frente a los retos actuales y futuros de su entorno.
En esta lógica, la pregunta obligada es la siguiente: ¿son capaces los sistemas normativos de ofrecer esta maleabilidad estructural? Más aún: ¿son capaces de operar una auto-observación bajo la forma de una observación de sí mismos e identificar con base en sus propios fines las propias limitaciones y posibilidades de éxito en un contexto cambiante? ¿Existen mecanismos sociales que nos permitan valorar estos sistemas para ver cómo, al operar dentro de su lógica, modifican nuestra relación con el entorno aproximándose o alejándose de sus fines declarados?
Habría que señalar con respecto a estas interrogantes algunos problemas: los sistemas normativos difícilmente podrían concebirse como diferentes unidades de una misma totalidad, aunque como tales se encuentren operando dentro de un mismo contexto social. Además, las pretensiones de uno pueden frecuentemente oponerse a los fines de los otros o, cuando los fines pudieran incluso coincidir, los medios ponderados para alcanzarlos podrían entrar en contradicción con los fundamentos de los demás. Además, mientras que sistemas como el derecho o la religión poseen mecanismos de auto-observación y su transformación a lo largo de la historia es evidente, éste no parecería ser el caso de órdenes como la moralidad o los convencionalismos en los que difícilmente podrían erigirse cuerpos institucionales únicos que reflexionaran acerca de la conveniencia de una costumbre o del grado de control que ofrece una norma unilateral con respecto de sus fines.
En este sentido, aunque sugerente, la perspectiva de Ackoff pareciera estar dirigida a ámbitos en los que la existencia de cuerpos administrativos –como en el caso del derecho o la religión- pudieran ejercer esta función reflexiva y rediseñar sus futuros posibles extendiendo los límites de su capacidad de transformación, sin perder su identidad, a fin de adaptarse a las demandas cambiantes e imprevistas de la realidad.